Estafas en hoteles

Nos sentimos seguros mientras estamos en las habitaciones de nuestros hoteles, sin embargo, en ellas también podemos ser víctimas de estafas que nos hagan sufrir un mala experiencia durante nuestro viaje.

Los estafadores se han vuelto cada vez más hábiles en estos días, y recurren a nuestra ingenuidad e ignorancia para engañarnos y robar, especialmente cuando estamos en un país que no conocemos. Los trucos cada vez son más ingeniosos y pueden estar relacionados con situaciones como ordenar comida a la habitación hasta la típica llamada de la recepción.

Te exponemos algunos casos que se dan cuando haces un viaje y por los cuales deberías estar prevenido:

Menú a domicilio falso

Coger un flyer de comida en el hotel puede ser un momento que no olvidarás jamas.

He aquí la escena. Por ejemplo, estás en Disney World y regresas al hotel exhausto después de un día largo caminando por todo el parque temático. Ves un flier de pizza, de entrega de pizza a domicilio como las muchas que hay por nuestro país, y cuando llegas lo que necesitas es una cena rápida sin florituras. Llamas por el pedido, te piden el número de tarjeta para pagar con tarjeta de crédito y esperas a que tu pizza llegue.

En realidad, ese restaurante, ristorante, trattoria o como quieras llamarlo, no existe, tu pizza nunca llegará y los culpables se van con tu tarjeta y la información que conlleva.

WI-FI que parecen seguras

Aléjate de las redes inalámbricas gratuitas y/o abiertas, incluso si suenan que son legítimas.

La gente le gusta usar zonas de WI-FI gratuitas y así ahorrar datos de su consumo móvil. Desafortunadamente, los timadores usan las WI-FI como ventajas. El método conocido como WI-FI Skimming trabaja sobre una red inalámbrica abierta o gratuita para robar la información de personas que usan dicha red, y tristemente, ocurre de manera continua.

Más información sobre WIFI-Skimming ir aquí (información en inglés)

El timador simplemente configura un hotspot con un nombre que sea gancho como “Free WIFI” o similar en un hotel, parque o zonas públicas. Una vez conectas con dicha red cualquier dato que uses se enviará directamente al host (ordenador) del timador. Esto significa que la persona non grata tendrá acceso al user y password de tus sitios web preferidos, como podría ser la página de tu banco si haces uso de ella.

La llamada nocturna

Si recibes una llamada nocturna en tu habitación no podrías estar seguro de quién está al otro lado de la línea.

Después de haber contratado estancia en un hotel, sea el que sea, lo normal y habitual es confiar en su personal, porque son ellos quienes velarán para que nuestra estadía sea lo más confortable.

Así que, si llaman reclamándote que hay un problema procesando tu tarjeta de crédito/débito y preguntan por la información de la misma (nº, nombre, CCV…) no habría por qué alarmarse. Pero, sí podría uno mismo alarmarse o desconfiar. Éste es un método que está siendo usado para robar dinero de las tarjetas de forma totalmente ilícita y sin que los afectados se enteren siquiera de la transacción, tan sólo cuando comprueben sus cuentas o bien sea el banco quien les avise de su cuenta al descubierto.

Los ladrones llaman en horario nocturno desde un número que no se puede hacer tracking (número no localizable) y en el tiempo que dura la llamada tu cuenta queda reducida a 0.

Vistas al mar o a la playa

La vista de tu hotel no se parece nada a lo que concertaste cuando hiciste tu reserva…

Nada complementa unas vacaciones tropicales, sea el caso de Cancún o zonas paradisíacas análogas, con vistas a la playa desde el balcón de tu hotel, observando sus metros y metros de arena blanca y aguas cristalinas. Toda una postal…

Y a menudo, por no decir el 99% de los casos, se paga un extra para asegurar que verás el amanecer sobre sus azules y cristalinas aguas. Pero mientras algunos hoteles tienen vistas al mar, otros no están exactamente mirando al mar. En su lugar pueden estar mirando a una autopista o a otra zona completamente distinta a la acordada.

Como solución a este problema lo ideal es usar Google Street View que nos permite ver casi in situ a dónde vamos a pasar nuestras vacaciones, y esto nos ayudaría a no llevarnos una sorpresa inesperada y en tal caso, rectificar para que no nos timen.

El minibar del hotel

Ten mucho cuidado con el minibar de las habitaciones.

Agua, agua por todos lados. Cuando viajamos a un país con una más que dudosa calidad de sus aguas puede llegar a ser unas vacaciones estresantes dediciendo si beber de ese agua o comprarla embotellada.

El problema es que algunos hoteles están tomando ventaja en estos asuntos. En ciertos países, el hotel puede alertar al visitante de que tenga especial cuidado de beber agua sin estar embotellada. Esto hace que el turista se alarme por la posibilidad de contraer cualquier tipo de infección por beber agua en mal estado (la gastrointeritis aguda es una de las infecciones más comunes en países con calidades de agua pésimas).

¿Qué ocurre? El hotel sabiendo y aprovechándose de esta situación vende el agua a precios desorbitados en el minibar. O peor, algunas veces el agua es mostrada sin precio alguno y el usuario creerá que es gratis o incluído en el precio. Luego, al pagar la cuenta te llevas el disgusto.

Estambul

Estambul, como cualquier ciudad que recibe muchos turistas, ha desarrollado toda una la picaresca, en ocasiones de forma sorprendentemente ingeniosa. Además de las típicas estafas menores de cualquier lugar turístico (precios abusivos, taxistas que dan rodeos para estirar la carrera, etc…), en Estambul se han generalizado algunos timos que conviene tener en cuenta si está usted pensando en viajar a esta maravillosa ciudad.

Y antes de nada, para que no haya malos entendidos, los timos se dan en todas las ciudades grandes del mundo, desde Roma hasta Sidney pasando como es el caso por Estambul. Algunos son más relevantes en un sitio más que en otro, y por eso recopilamos varios, que igualmente se dan en todos los lugares. No se pretende ofender a los habitantes de Estambul, solamente prevenir y nada más.

Estos son los ejemplos más vistos y sufridos en Estambul:

El limpiabotas despistado

Esta estafa parece ser muy específica de esta ciudad, porque este tipo de personas abundan por doquier en Estambul. Normalmente se desarrolla así:
Vas caminando por las calles de Estambul y a un limpiabotas de repente se le cae accidentalmente el cepillo. Tú se lo recoges y en agradecimiento, te ofrece limpiarte los zapatos totalmente gratis. Pero cuando ha terminado resulta que ha habido una confusión, y te dice que debes pagarle el servicio, que además es carísimo. En ese momento se acerca un grupo de jóvenes que viene a ayudarle a que pagues tu deuda. Hay otras variantes de este timo, que se da mucho en mercados en los que se te ofrece algo de regalo como tabaco, caramelos o un tatuaje de Henna pero que luego te piden que lo pagues.

El cambiazo de billete

Cuando viajamos a países que utilizan una moneda distinta a la nuestra hay que andar siempre con mil ojos. En Estambul hay que prestar atención a los billetes de 50 liras (como el de la foto), que al cambio son algo más de 20 €.

El problema de estos billetes es que se parecen demasiado a los de 5 liras. Cuando vamos a pagar en alguna tienda o restaurante soltamos el de 50 y el estafador hábilmente y sin que nos demos cuenta lo cambia ante nuestras narices por uno de 5 y nos dice que le hemos equivocado, siempre con una sonrisa en la cara. Con ese método cientos de turistas son estafados cada día en la ciudad del Bósforo.

El falso turista

Existe con algunas variantes, pero este timo se desarrolla más o menos así: un joven que muchas veces no es ni turco, aborda a los turistas pidiéndoles permiso para usar su teléfono para hacer una llamada. Les cuenta que le han robado todo y que tiene que anular sus tarjetas bancarias. Si los turistas acceden, el falso turista les pedirá algo de dinero para poder regresar a su hotel, que, casualidad, no está en Estambul sino en otra ciudad, por lo que necesita cierta cantidad para el billete de autobús.

Otro clásico es el del tipo que se hace pasar por un turista al que le han robado todo y que, tirando de la buena voluntad del viajero que se pone en su lugar ante tan incómoda situación, consigue sacar algo de dinero para regresar a su hotel.

El falso guía

Lo mismo pasa con el que nos aborda a la salida del hotel y se ofrece a hacernos de guía y llevarnos de compras. Este sujeto se aprovecha de la inocencia y la confianza de los recién llegados para vendernos cualquier baratija a precio de oro.

Otra variante es la del conversador. Suele darse cerca de mezquitas o monumentos importantes. El individuo se acerca y con el pretexto de practicar el inglés (u otro idioma) o por querer darte información del sitio, nos explican la historia del lugar o ciertos detalles del mismo, como si fuera una conversación coloquial. Lo malo es que no es un final feliz, porque te pide una ayuda basada en necesidades alimenticias o de sanidad, y si no le das nada o lo que le das le parece poco, te montan una discusión de aquí te espero.

El recién llegado. PELIGRO!

Es el timo más peligroso. Normalmente, los estafadores eligen como víctimas a varones que viajan en solitario. Un hombre les aborda en la calle (les pide la hora en turco, por ejemplo), y al responder en inglés, el hombre inicia una conversación:

“¿Extranjero? Nosotros tampoco somos de por aquí, venimos del interior…”

Si el turista reacciona positivamente (y hay mucho mochilero aburrido con ganas de charlar), el que hace de percha le invitará a tomar algo en «algún sitio». El lugar resultará ser un burdel, donde, mediante artimañas, los recién llegados acabarán pagando las copas a un par de señoritas. Cuando llega la cuenta, ¡sorpresa!, las bebidas de las chicas cuestan 200 euros o más. Aunque el total se divida entre dos, la parte que debe pagar el turista seguirá siendo desorbitada, y si no tiene dinero para abonarla, dos gorilas del local le acompañarán amablemente a un cajero automático. Si es usted víctima de esta estafa, merece la pena pasarse por la policía turística a denunciarlo, porque muchos viajeros engañados han recuperado una gran parte del importe.

Antigüedades

No se deben comprar las monedas y otros objetos antiguos que ofrecen vendedores en sitios históricos, pues se está incurriendo en un delito que puede llegar a castigarse con la cárcel.

Lo normal es que sean replicas que las han envejecido, pero, si son auténticos, que no es lo habitual, es probable que los vendedores lo comuniquen al servicio de seguridad local.

El timo de los perfumes

En realidad no es un timo, sino un mal negocio al intentar comprar algo caro mucho más barato que lo que cuesta el original. Le llamamos timo porque en el Gran Bazar te ofertarán un frasco de una colonia cara a unos 30 Euros por algo que original cuesta 80 Euros. Parece una buena compra si no sabes que en los alrededores del Bazar de las Especies, cualquier día sobre las 7 de la tarde se te acercarán personas ofreciendo perfumes en una bolsa y podrás comprar 6 ó 7 frascos iguales por 30 euros.

Para terminar: un consejo aplicable para todos el mundo. Por regla general, no digas nunca que es tu primera vez en visitar Estambul o que acabas de llegar. Si así lo haces, te convertirás en objetivo de vendedor ya que como acabas de llegar no tienes idea de los precios, ellos lo saben de sobra, y no te desharás de ellos hasta que compres al precio que ellos le interese.

Siempre has de decir que es la segunda vez que visitas Estambul y que ya lleváis allí cuatro o cinco días. Ante esto, ellos se imaginan que estáis al tanto de los precios y os tantearán indicando precios ligeramente más bajos.

Como último consejo: Tened cuidado con la gente que parezca muy amable y que se te acerque en la calle para ofrecerte servicios que no quieres ni las necesitas, porque ahí empezarán los quebraderos de cabeza, intentando vendernos todo el oro del mundo.

Estafas a la 3a edad

Es probable que conozcas de oídas, o hayas experimentado de primera mano algún timo para defraudar a los mayores de edad. Puesto que muchos creen que los mayores tienen mucho dinero en las cuentas bancarias, suelen ser los objetivos principales de estas estafas.

Éstas son las más destacadas:

El timo del abuelo. El truco del abuelo suele funcionar así: el estafador llama por teléfono a una persona mayor y susurra o masculla frases destinadas a lograr que la persona mayor revele el nombre de un nieto. Por ejemplo, quien llama puede decir “¡abuela, soy yo!” o “¡abuela, ¿eres tú?”. Una vez que el estafador tiene el nombre del nieto, él o ella se hará pasar por el nieto y le dirá que ha perdido la cartera o que ha tenido un accidente. Luego, el estafador pedirá a la persona mayor que le envíe dinero por cable al estafador— con frecuencia no se requiere identificación para colectar ese dinero.

Apuestas y Lotería. Este timo suele cometerse con cartas, llamadas telefónicas o correos electrónicos. Sea cual sea el medio, el mensaje será algo así como “¡Felicitaciones! ¡Usted acaba de ganar la lotería!”, seguido de una petición para depositar una gran cantidad de dinero en su cuenta personal de cheques. Sin embargo, usted debe enviar por cable inmediatamente una parte de los fondos a una cuenta extranjera para pagar varios impuestos y costos administrativos. Aviso: Las loterías legítimas pagan los impuestos directamente al gobierno en lugar de cobrarse un reembolso de las ganancias del ganador. Es ilegal en Estados Unidos jugar en loterías extranjeras por correo o por teléfono.

Medicinas falsas. A causa de los costos de la atención médica, muchos mayores de edad buscan en Internet los mejores precios de sus medicinas recetadas, y aquí es donde los estafadores pueden robarles dándoles medicinas falsas. De este modo, los ciudadanos de edad avanzada no sólo perderán el dinero, sino que también recibirán medicinas que realmente pueden dañarles la salud.

Estafa del funeral. Hay que estar alerta por dos tipos diferentes de fraudes de funeral y de cementerio. Primero, un timador leerá los obituarios o asistirá a un funeral para encontrar información sobre una viuda o un viudo. Luego el timador reclamará que se le debe dinero y continuará extorsionando a la dolorida víctima. El otro timo lo cometen las funerarias de mala fama que engordan los ya altos costos de los servicios funerarios agregando cargos injustificados. Ambos timos suelen cometerse en persona.

Estafas de servicios. Recibes una llamada telefónica que parece ser de una compañía legítima. Hay problemas con tu cuenta y lo único que necesita la compañía es verificar cierta información. Parece que quien llama ya tiene información sobre ti por lo que te sientes cómodo compartiendo información adicional como tu número de cuenta, a fin de ayudar a la compañía a corregir los problemas que tiene con tu servicio.

Productos antienvejecimiento. Aprovechándose del deseo de los mayores de parecer (y sentirse) más jóvenes, los estafadores pueden crear productos o remedios inútiles contra la edad que no detienen el proceso de envejecimiento y ni siquiera ocultan los efectos del envejecimiento.

Estafas sobre el valor de la casa. Individuos sin escrúpulos que trabajan en bienes raíces, servicios financieros o compañías relacionadas pueden usar los timos de las hipotecas revertidas para robar el valor neto de la propiedad de los ciudadanos de edad avanzada. En muchas de estas estafas, los mayores reciben ofertas de casas gratis, oportunidades maravillosas de inversiones, o asistencia con un refinanciamiento o contra una acción hipotecaria a cambio de la escritura de su casa.

Estafas sobre el valor de la casa. Estas estafas incluyen una llamada de alguien que dice ser de una compañía grande de computadoras y pide permiso para acceder a la computadora de la persona mayor a fin de resolver remotamente un problema de servicio o virus. El perpetrador entonces tiene acceso a los datos guardados en la computadora, como nombres, direcciones, números de cuenta y demás información personal. Luego usan esta información para solicitar préstamos, tarjetas de crédito o para robar la identidad de la persona mayor.

Phishing. Phishing es usualmente una estafa de dos partes e involucra correos electrónicos (e-mail) y un sitio de web fraudulento. Los defraudadores, conocidos como phishers, envían un e-mail a muchos destinatarios que parece proceder de una compañía de buena reputación. Esto se conoce como “phish e-mail” (o pesca por e-mail). En el e-mail de pesca se incluyen enlaces a sitios fraudulentos que imitan a sitios web de compañías acreditadas. Los defraudadores esperan convencer a las víctimas para que compartan su información personaI con un lenguaje ingenioso y convincente, como la necesidad urgente de comunicarse con usted por su propia protección y seguridad. Una vez obtenida, la información personal puede usarse para robar dinero o transferir el dinero robado a otra cuenta.

Para más información sobre phishing ir a nuestro artí**** Phishing, el suplantamiento de identidad

Estafas ingeniosas

No hace demasiado tiempo os hablaba de la habilidad y sangre fría de Wilhelm Voigt, un tipo que, la mañana del 16 de octubre de 1906, fue capaz de vestirse con un uniforme de capitán del ejército prusiano, que compró de segunda mano, y convencer a un pelotón de soldados para entrar en la casa consistorial, hacer detener a los responsables políticos y llevarse de la tesorería los 4.000 marcos que allí había.

Pero no todos los golpes han sido para sustraer una cantidad importante de dinero. Otros han utilizado su don para convencer a otros y conseguir venderles lo invendible: desde la Torre Eiffel hasta la Casa Blanca, pasando por el Puente de Brooklyn o la Estatua de la Libertad.

Claro ejemplo de ello lo encontramos en un habilidoso estafador de origen austrohúngaro llamado Victor Lusting, quien en 1925 reunió en un lujoso hotel de París a cinco importantes hombres de negocios haciéndose pasar por un representante del gobierno francés y les convenció de la angustiante situación económica del país y cómo habían decidido deshacerse del más importante de sus símbolos, debido al cuantioso coste de mantenimiento que tenía y les ofreció poder comprar a precio de chatarra la Torre Eiffel cuando ésta fuese desmontada en breve.

Pero éste no fue el único golpe magistral de Victor Lusting, ya que unos años después, tras viajar hasta Estados Unidos, fue capaz de engañar al mismísimo Al Capone. La estafa al famoso gánster fue sencilla y efectiva. Se presentó frente a éste y lo convenció de que se trataba de un importante inversor que podría conseguirle una cuantiosa suma de dinero con una inversión de 50.000 dólares.

Al Capone confió en el supuesto inversor y Lusting guardó el dinero durante dos meses, transcurrido este tiempo se presentó frente al gánster y le devolvió todo el dinero con el argumento de que la inversión podría fracasar y ante la posibilidad de que perdiese parte del dinero prefería devolvérselo íntegramente. Este acto conmovió a Capone que le regaló 5.000 dólares por su honradez.

Otra sonada estafa es la que Philip Arnold y su primo John Slack idearon y salió perfecta. Consistía en comprar unas cuantas gemas (diamantes aún sin pulir) que las enterrarían en un terreno que habían adquirido previamente en Wyoming a un precio irrisorio.

Era 1872 y el país estaba enloquecido en plena fiebre del oro, lo que llevó a que las víctimas cayesen rápidamente en la trampa, que consistió en enseñar el terreno y demostrar que estaba plagado de gemas. Sacaron aquellas que habían enterrado y junto al posible comprador las llevaron a tasar, dando fe el experto de que se trataba de verdaderas piedras preciosas.

El plan salió redondo y la venta del terreno les proporcionó 660.000 dólares – en pleno siglo XIX – que recibieron en metálico por parte de un grupo de inversores y banqueros interesados en entrar en el negocio de los diamantes.

Timo de la caridad

El timo de la caridad, también llamado timo de la herencia, consiste en hacer creer a las víctimas, generalmente mujeres mayores, que se debe gestionar una gran herencia para destinarla a obras benéficas.

En este caso, la presunta timadora abordaba a la víctima cuando paseaba por la calle y le preguntaba si sabía dónde se encuentra una gestoría, agencia o la oficina de un abogado concreto. A continuación, pasaba un varón (su compañero de timo, que actuaba como gancho), y le realizaba la misma pregunta que a la víctima. El varón simulaba hacer algunas consultas a través del teléfono sobre la ubicación de dichas oficinas, pero sin resultado positivo.

Entonces, la mujer explicaba que es de Gran Canaria y que su padre ha fallecido, dejando una herencia de mucho dinero con el encargo de que, a través de las oficinas por las que pregunta, el dinero fuese repartido en obras benéficas. También aseguraba tener urgencia por regresar a Gran Canaria y ofrecía al gancho y a la víctima que se ocupen de la gestión de la herencia, a cambio de recibir como compensación una cantidad de dinero bastante elevada.

Después, alegando que necesitaba acreditar primero la solvencia económica de las personas que se iban a ocupar de la gestión, el gancho acudía a una oficina bancaria de la que salía con cierta cantidad de dinero. Visto esto, la víctima por su parte acudía a otra entidad bancaria para extraer dinero o iba a su domicilio para recoger sus joyas. Finalmente, con maniobras evasivas, los timadores conseguían despistar a la víctima y desaparecían con el dinero y las joyas.

Grammy al playback

Aunque este post no sea una estafa de la que pongamos las directrices para evirtarla, sí es meritorio recordar uno de los mayores timos que la música sufrió en 1990.

¿Quién no recuerda a Milli Vanilli? Dos chicos con el prototipo y cliché de finales de los 80 que mediante su porte y puesta en escena fueron uno de los dúos de pop más rentables en su época. Su disco debut fue un éxito sin precedentes y la productora se frotaba las manos viendo los ingresos millonarios que generaba la banda. Pero sepamos algo más sobre ellos.

¿Quiénes eran Milli Vanilli? Sus nombres reales eran Fabrice “Fab” Morvan y Rob Pilatus, dos bailarines alemanes que fueron reclutados por el productor Frank Farian, también alemán. Frank Farian se fijó en las habilidades de baile de Pilatus y Morvan, y se ofreció a lanzar su carrera como grupo musical pop, con el nombre de Milli Vanilli, cantando en inglés. Pero cuando se grabó el disco los cantantes eran otros: Charles Shaw, John Davis, Brad Howell, y las gemelas Jodie y Linda Rocco. Farian nunca mostró a estos solistas en los vídeos ni en vivo, alegando que Fabrice Morvan y Rob Pilatus tenían una imagen comercial “más atractiva”. El dúo de Morvan y Pilatus lanzó a mediados de 1988 su primer álbum para el mercado europeo, All or Nothing, que ascendió en pocos meses a los primeros puestos de Europa, en particular en Gran Bretaña y Alemania. Las tapas del disco tenían a Morvan y Pilatus como dúo, sin mencionar realmente quién interpretaba los temas.

A comienzos de 1989 se lanzó su segundo álbum: Girl you know it’s true que fue un éxito sin precedentes. Este álbum contenía la mayor parte de los temas de All or Nothing dotados de un nuevo formato para el mercado estadounidense, nuevas versiones de las canciones y temas nuevos.

No obstante, en un concierto para la cadena MTV en la ciudad norteamericana de Bristol (Connecticut) desarrollado a fines de 1989, Morvan y Pilatus tuvieron un problema con el playback al repetirse misteriosamente los primeros acordes y estrofa de Girl you know it’s true, mientras los cantantes continuaban su acto normalmente.

Debajo tenéis el vídeo donde se destapa toda la trampa:

En 1990 se entregaban los premios Grammy de la música y Milli Vanilli fueron nominados como Mejor Artista Revelación donde ganaron de forma aplastante. Actuaron con su single Girl you know it’s true a priori de recoger el premio. Ahora mostramos dos vídeos, con la actuación y recogida del Grammy.

Las sospechas de fraude respecto a Milli Vanilli crecieron a lo largo de 1990, y en la prensa de EE. UU. empezaron a circular rumores de que Fab Morvan y Rob Pilatus no eran los verdaderos cantantes del grupo. Al advertirse más frecuentes discrepancias entre las voces y el playback de las presentaciones en vivo, las sospechas crecieron, a lo cual se unió el hecho que Morvan y Pilatus presionaban a Frank Farian para que se usaran sus propias voces para las canciones del próximo álbum del dúo.

Ante este pedido, el 12 de noviembre de 1990 el propio productor e inventor del grupo Frank Farian admitió que en realidad los vocalistas Fab y Rob no eran los reales cantantes en Milli Vanilli: la implicación de ambos con su música se limitó a ofrecer su imagen en la cubierta de los discos y en los escenarios. Las canciones se basaban en playback tanto en sus vídeos musicales y sus conciertos, usando las voces de otros solistas.

Pocos meses después de recibir el Grammy se les fue despojado al destaparse la farsa.

En 1998, Frank Farian planeó retornar el trabajo musical con Morvan y Pilatus, para que ambos grabasen un disco de pop con sus voces reales. No obstante el plan se frustró días antes de empezar las grabaciones pues Rob Pilatus murió por sobredosis de fármacos en la ciudad alemana de Frankfurt, en un acto de suicidio, tras sufrir por varios años de adicción a las drogas tras el escándalo de 1990.

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